Amuletos vikingos
De los vikingos nos han llegado algunos amuletos que son un buen ejemplo de la cultura que los caracteriza.
Por ejemplo, un Mjöllinir, que era el símbolo del martillo de Thor, daba protección al que la portaba y le daba más voluntad, a la hora de llevar a cabo sus acciones. Un hacha de rifilo, que es la representación de Odin, de la fuerza y de la destreza, a voluntad. Un anillo con el nombre de la persona, en runas, representa el compromiso que posee con el destino, la persona que lo lleva puesto y la unión que posee con todo lo que le rodea.
Los vikingos consideraban que debía ser cada persona la responsable de crear sus propios amuletos, ya que les otorgaban su propia energía y los buenos deseos, más de lo que una tercera persona podría hacer, darle al objeto en sí. Algunos de estos amuletos se hacían con base de arcilla, para acabar siendo hechos de estaño. Aunque, el más popular de todos, en los países escandinavos, es el martillo mágico de Thor, el dios del trueno para lo vikingos.
Thor era el gran protector que libraba, con la ayuda de su gran y poderoso martillo, de las fuerzas hostiles, al pueblo; y, mientras, con su carro atravesaba el cielo -que era cuando se oían los truenos en la tierra-.



