Es una noche mágica. Algo muy sencillo: dejamos agua al sereno y la bebemos, al día siguiente. Así, nuestro corazón y nuestra mente se van a limpiar.
*Poner delante de un espejo cubierto con un paño de color blanco, una fuente de agua y dos velas, que estén encendidas. Según la leyenda, a las 12 de la noche, se podrán ver visiones en el agua.
*En Chile, se invita al primer desconocido que pase por nuestra casa, a la fiesta que celebramos dentro.
*Asomarse a la ventana. Según la leyenda, un joven o una joven soltera, tras la última campanada de las 12 de la noche, debe asomarse a la ventana. Verá a la persona que se convertirá en nuestra pareja.
*Leer la suerte en una yema de huevo. Durante esta noche, se puede leer la suerte en una yema de huevo, que pondremos en un vaso.
*Si colocamos en una fuente, con agua fría, esperma o plomo derretido, cuando se enfríen se pondrán en una forma determinada, en la que veremos nuestra suerte.
Entre los conjuros que podremos hacer esa noche tenemos uno para proteger nuestro hogar. Necesitamos 21 gotas de esencia/aceite de almendras, 1 cucharada de vinagre, 3 litros de agua y un recipiente de tamaño grande. Durante la noche del 23 de junio, a las 12 de la noche, vamos a mezclar todos los ingredientes en el recipiente. Eso sí, removiéndolos en el sentido inverso de las agujas del reloj. Con dicha mezcla, vamos a limpiar los marcos de todas las puertas, empezando por la más alejada de la puerta principal, que será la última en limpiarse. Al acabar, rezaremos un Padre Nuestro y daremos las gracias a San Juan.