Vivir en un hogar nuevo siempre es una alegría que compartir, pero es importante que nuestro sitio personal se llene de energías positivas que nos conduzcan por el camino donde todo lo positivo y exitoso se hace realidad.
Aunque el hogar que estemos habitando sea nuevo o habitado por otras personas, siempre tendrán energías que deben disolverse para aceptar a la nueva familia.
Una forma muy practica de limpiar la casa, ya sea porque usted se acaba de mudar, o porque siente que el entorno se encuentra viciado por experiencias desagradables es la siguiente:
Tome un balde de agua lleno, y agregue sal marina, procure decir alguna oración o unas palabras que le permitan consagrar el agua que utilizará.
Desaloje todos los espacio que va a limpiar, y agregue el agua, y comience a limpiar de adentro hacia fuera. Visualice primero las cuatro esquinas de la casa, y lleve el agua hacia la puerta mientras se mentaliza en sacar todo lo malo y ver como sale por la puerta de la calle. Una vez limpio, deje secar, y mientras tanto deje arder 4 velas, en las 4 esquinas correspondientes. Las velas le iluminarán el nuevo hogar, manteniendo la llama protectora siempre en su hogar.
Bote el agua con sal restante, y llene con agua limpia. Añada esta vez romero, y un poco de lavanda, además de menta y salvia. Todas estas plantas se utilizan para fortalecer el hogar, mantener las armonías familiares, y protegerlos de todo peligro. Deje que suelten sus aromas, si lo desea puede añadir también aceites esenciales. Apague las velas y limpie con el agua, nueva, esta vez sin echar hacia fuera.
Por último, encienda un incienso con cualquiera de los olores anteriores y deje arder completamente. Sentirá como su casa le recibe de una forma mas liviana y placentera, y se sentirá bienvenido y libre de cualquier mal.








