Los cuatro elementos y el Tarot
Este artículo te explicará cómo analizar la lectura de Tarot utilizando los Cuatro Elementos como base, para determinar rápida y sencillamente las cartas más importantes, su fuerza y su debilidad, y cómo interactúan entre ellas para ganar información que podría ser vista aparentemente sólo a través de la intuición.
Es probable que muchos tarotistas hayan experimentado el fenómeno de sentir “malas” vibraciones de cartas aparentemente “buenas”, y viceversa. Después de varios intentos fallidos, encontré que muchos confirmaron estos sentimientos contradictorios. Decidí, entonces, investigar los cómo y los por qué de esto, y eventualmente llegué a algunos resultados e ideas.
Estos son los principales puntos de conclusión:
No hay cartas “buenas” o “malas”: Las cartas son esencialmente neutrales. Las cartas invertidas están incluidas, pero no tienen mucho peso. La base es la interacción de los Cuatro Elementos.
Las cartas interactúan con las Posiciones en las que se encuentran las otras cartas. Las Cartas nunca deberían ser leídas solas. Esto significa que, preferentemente, al menos tres cartas deberían ser leídas al mismo tiempo.
Las reglas elementales son simples y lógicas y funcionan en los 78 mazos estándar. No es necesario modificar la forma personal de interpretar las cartas individualmente.
La vida de cuántas personas se estructuran alrededor del blanco o negro? Recuerda, una carta invertida no necesariamente significará malas noticias. Usando lecturas secuenciales en vez de lecturas posicionales (la Cruz Celta es una lectura posicional) nos dará la oportunidad de ser más sofisticados en el uso de cartas invertidas.
La base de lo que sigue es simplemente leer e interpretar TRES CARTAS de una sola vez, gradualmente creciendo en nuestro entendimiento y sofisticación en la lectura. La práctica es vital, por lo tanto, las reglas se vuelven de naturaleza secundaria, y muchas veces se hacen subconscientes.
En la primera etapa comenzaremos leyendo de forma tradicional Tres Cartas. Sacaremos tres cartas del mazo y las interpretaremos. Consideraremos la carta central como la principal y las de los lados como “modificantes”. Como regla general, las cartas menores están dentro del control del consultante y las cartas mayores fuera de su control. Las cartas con personajes de la corte personifican una acción o a personas reales. Luego de ver estas tres cartas, cámbiales el orden y fíjate si sientes lo mismo que antes o si sientes algo diferente. Repite el proceso. Luego revierte una de las cartas y reinterprétalas. Hay muchísimas más combinaciones para trasponer cartas al invertirlas. Si Dios quiere, sentirás distinto cada vez que las traspongas. Esta etapa realizamos las lecturas como generalmente la mayoría de la gente las realizaría. La mayoría de la gente experimenta que al trasponer las cartas se siente diferente la lectura, pero es difícil medir cuánto cambia exactamente.
En la segunda etapa deberás ser mas aventurero. Recuerda que todas las cartas de Tarot se categorizan como Fuego, Agua, Aire o Tierra. Las Cartas Mayores están reguladas por reglas astrológicas. Estos elementos interactúan entre sí usando reglas rígidas: Agua y Fuego son enemigos, por lo tanto se debilitan las unas a las otras. Aire y Tierra también juegan este juego de enemistad. Todas las otras combinaciones son amigables, por lo tanto se fortalecen entre sí. Fuego y Aire son activos. Agua y Tierra son pasivos. Así la interpretación se vuelve un ejercicio mecánico: Qué carta es la más fuerte? Cuál es la más débil? La carta más fuerte es activa o pasiva? Es Mayor, Menor o de la Corte?
Sigue estas reglas y experimenta en las distintas tiradas que realices. Seguramente encontrarás una nueva forma, fresca y espontánea, para leer las cartas del Tarot, siguiendo tu intuición y tu tercer ojo.









